El fabricante aeronáutico estadounidense Boeing afronta un nuevo desafío relacionado con el software de su modelo clave, el 737 MAX. El fallo recién detectado podría desactivar inesperadamente la navegación automática en determinadas circunstancias.

 

Limitaciones tras una aproximación frustrada

El origen del problema se encuentra en una reciente actualización del software de la cabina. El fallo se manifiesta especialmente cuando los pilotos necesitan modificar la trayectoria de vuelo prevista tras una aproximación frustrada. Esta anomalía podría obligarlos a pilotar manualmente a baja altitud, sin el apoyo de algunas funciones esenciales del piloto automático. Aunque Boeing comunicó a los operadores a finales de agosto que el fallo no suponía un riesgo para la seguridad, la experiencia práctica ha indicado lo contrario.

 

De la evaluación inicial a la revisión formal

La gestión del problema no ha estado exenta de complicaciones. El fabricante tuvo conocimiento del fallo en noviembre de 2024, pero inicialmente concluyó que no cumplía los criterios que exigían una revisión de seguridad. El punto de inflexión no llegó hasta este mes, tras recibir información adicional de las propias aerolíneas. Boeing inició entonces una investigación formal y trasladó sus conclusiones a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). Un alto funcionario del organismo confirmó a The Wall Street Journal (WSJ) que la agencia estaba investigando activamente el asunto y que adoptaría las medidas oportunas si fuera necesario.

 

Las aerolíneas solicitan una versión anterior

Estos acontecimientos llevaron a los principales clientes a actuar con cautela. Según fuentes del WSJ, Southwest Airlines y United Airlines solicitaron a Boeing que entregara los nuevos 737 MAX con una versión anterior y probada del software. En respuesta, el fabricante está desarrollando una solución provisional e instrucciones que permitirían a los pilotos restablecer la navegación automática en una situación de emergencia. Al mismo tiempo, trabaja intensamente para adelantar una solución permanente, cuya implantación estaba prevista inicialmente para principios de 2028. Sin embargo, sigue sin conocerse el número exacto de aeronaves que operan actualmente con el software afectado.

 

Posibles consecuencias para otros modelos

Hay mucho en juego, y la importancia de este proceso va más allá de los aviones ya entregados. Según las informaciones del WSJ, el fallo de software podría complicar y retrasar la certificación del esperado 737 MAX 10, así como el lanzamiento al mercado del MAX 7. Por ello, en el próximo periodo será fundamental seguir tanto las conclusiones definitivas de la investigación regulatoria de la FAA como la capacidad de Boeing para acortar efectivamente el calendario actual de desarrollo de la solución permanente.

 

El balance bursátil a cinco años sigue siendo negativo

El problema de software pone de relieve el contexto más amplio en el que se encuentra desde hace tiempo el gigante aeronáutico estadounidense. Las acciones de Boeing Co cotizan actualmente alrededor de un 23,32 %* por debajo de su nivel de hace cinco años. Aunque esta caída bursátil a largo plazo no puede atribuirse directamente al fallo recién anunciado, la atención del mercado y del público se centra ahora aún más en la rapidez con la que el fabricante resolverá el problema y en el resultado de la revisión regulatoria.

 

Evolución de las acciones de Boeing Co durante los últimos cinco años [EUR]*

Boeign - Stock - 25.9.2026

(Fuente: CNBC)

 

*La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros.

 

Fuentes:

https://www.investing.com/news/stock-market-news/boeing-finds-737-max-software-glitch-that-may-affect-automated-navigation--wsj-4918621

https://www.cnbc.com/quotes/BA